Al fin, IA jurídica
para inmobiliarias
Del correo al contrato en cuestión de segundos. Gestiona todos tus contratos de forma eficiente con inteligencia artificial.
Cinco capas, un contrato listo
De la tecnología de base al criterio de tu abogado: así está hecho Seyo.
La base: modelos de inteligencia artificial que leen correos, adjuntos y contratos, y redactan en tu lenguaje jurídico.
Tu correo, Microsoft Office, Google Workspace y tus plantillas de contrato. Nada que migrar.
Reciben la correspondencia, revisan los documentos, hacen el estudio de títulos y ensamblan el contrato.
Tu abogado revisa y aprueba cada contrato. Seyo no decide por él.
El contrato sale listo para firma, con cada paso trazable.
Un contrato, de punta a punta
Primero llega el correo con los documentos.
Seyo lo clasifica y lo asigna.
- Cédula arrendataria
- Certificado laboral
- Cédula codeudor
- Ingresos codeudorpedido
Revisa cada documento y pide lo que falta.
Al final, el contrato queda listo para firma.
Lee cada correo que llega.
Desde la bandeja que tu equipo ya usa.
Clasifica el contrato y el inmueble.
Arrendamiento, compraventa, otrosí o renovación.
Revisa que no falte un documento.
Cédulas, certificados laborales y codeudores.
Hace el estudio de títulos del inmueble.
Revisa la tradición en el certificado de libertad y alerta sobre gravámenes o limitaciones.
Pide por correo lo que falta.
Sin que tu abogado escriba una línea.
Ensambla el contrato en tu plantilla.
Listo para que tu abogado lo revise y lo apruebe.
0 tareas de 6 en manos de Seyo. Enciende las demás.
Lo que recupera tu equipo
a la semana de vuelta para tu equipo jurídico, según su volumen de contratos.
del correo al borrador del contrato.
plataformas que migrar.
Tu abogado firma. Seyo prepara.
Cada contrato, trazable
Quién lo pidió, qué documento faltaba, cuándo llegó y quién lo aprobó. Todo queda en el expediente.
Lo que no prometemos
Seyo no reemplaza a tu abogado: cada contrato, y cada estudio de títulos, lo revisa y lo aprueba tu equipo jurídico.
Agenda tu demo en vivo
Te mostramos cómo un correo con documentos se vuelve contrato, sobre un caso de ejemplo.